...a través de Bertha Dudde - 10.04.1960
BD 7572 Refugio en Jesucristo …

Llevad todas vuestras preocupaciones a Jesús, Quien lo entiende todo porque vivió en la Tierra como ser humano. Él os consolará, os aconsejará y os ayudará, así como Él Mismo ayudó a Sus semejantes que acudieron a Él con fe y confianza y buscaron Su ayuda. Porque para Él no hay nada imposible, no hay ninguna preocupación que no podría resolver … no hay ninguna desgracia que no podría evitar de vosotros, si tan solo confiáis en Él. Porque Jesús es Dios, vuestro Padre desde la Eternidad, Quien en el caparazón del hombre Jesús caminó sobre la Tierra y a Quien pertenece todo el poder, Quien obra en amor y sabiduría tanto en la Tierra como en el Reino espiritual.

Y cuando llamáis a Jesús, llamáis a Dios, el Creador y Sustentador desde la Eternidad; llamáis a Aquel a Quien antes os negabais a reconocer, y mediante esta íntima llamada regresáis a Él, de Quien una vez os separasteis voluntariamente. Acudid a Jesús con todas vuestras preocupaciones, y ya estaréis en el camino de regreso a Dios … Él realizó la obra de Redención en esta Tierra para expiar la gran culpa de pecado de vuestra antigua apostasía. Y la realizó en el hombre Jesús, eligiendo Su cuerpo físico como morada, porque un ser humano tenía que sufrir y morir en la cruz para que la humanidad pudiera tomar nota de esta obra de Misericordia jamás realizado en la Tierra.

Y en este hombre Jesús, Dios Mismo caminó sobre la Tierra, pues Dios, como el Amor Eterno, llenó a Jesús por completo … El Amor recorrió el terrible camino del sufrimiento, que culminó con la muerte en la cruz. Y con esa muerte en la cruz, Jesús se ganó el derecho a conceder a los seres humanos las gracias que había obtenido a través de ella. Para que pudieran liberarse de su amo, quien los mantenía cautivos hasta que vino un Salvador para redimir a los presos. Él pago con Su sangre la deuda con el adversario de Dios, y aquellos que reconocían la obra de Redención de Jesús ahora podían librarse de él y convertirse en participes las gracias.

Entonces reconocéis también a Dios Mismo en el divino Redentor Jesucristo, y este reconocimiento debe preceder a todo lo demás, porque entonces os apartáis del pecado anterior de la apostasía de Dios, porque ahora habéis regresado voluntariamente a Dios y ahora aceptáis de nuevo Su amor y misericordia, que una vez rechazasteis y por lo tanto os caísteis al abismo. No debéis intentar afrontar ninguna preocupación por vuestra cuenta; siempre debéis acudir a Jesús, debéis llevarle todas vuestras inquietudes, porque entonces os unís al Padre que habitó en Jesús para expiar vuestros pecados … y a Quien reconocéis a través de vuestro llamado, lo cual es el propósito y el objetivo de vuestra vida terrenal: completar el regreso a Dios de Quien una vez os separasteis voluntariamente.

Nunca recorráis vuestro camino terrenal solo, buscad siempre la conexión con Jesús, elegidlo a Él como vuestro compañero, vuestro guía, vuestro consejero y vuestro protector. Mantenidos conectados a Él en cada necesidad terrenal y espiritual, y seréis verdaderamente guiados correctamente, disfrutaréis de Su protección, seréis liberadas de vuestras preocupaciones, porque Jesús caminó sobre la Tierra como ser humano, y conoce verdaderamente todas las necesidades que un ser humano ha de soportar en la Tierra. Pero también está siempre dispuesto a ayudar porque está lleno de amor, porque Él Mismo es el Amor Eterno, porque Él y el Padre son Uno, y Su amor infinito es siempre para vosotros, Sus criaturas. Porque de Su amor emanasteis y a Él también debéis regresar. Y por lo tanto, Él os buscará con Su amor; hará todo por vosotros que Le pidáis con fe, para recuperaros para la eternidad …

Amén